| Después de haber estado en multitud
de gimnasios, comprobé que a pesar de que me ofrecían flexibilidad
de horarios, no me garantizaban la continuidad con el mismo monitor
y por tanto no obtenía un seguimiento personalizado. Además, el
desplazamiento hasta el gimnasio deseado no siempre me era posible
debido a cuestiones de lejanía y tiempo, todo este cúmulo de circunstancias
afectaría de forma notoria a mi escasa o nula progresión física,
llevándome irrevocablemente al abandono.
Después de varios intentos frustrados de ponerme
en forma, caí en el sedentarismo, todo ello agravado con la reaparición
de una grave lesión en una de mis rodillas.
Tras este período de pausa, decidí buscar el
asesoramiento de uno de los profesionales más cualificados a escala
mundial en materia de anti-aging, el Doctor Julián Bayón, el cual
me pondría en contacto con el entrenador personal de su clínica,
Roberto Estévez.
Desde Diciembre de 2003, me he puesto en manos
de este gran profesional de la Actividad Física y la Salud, ayudándome,
desde el primer momento, a encontrar el equilibrio perfecto entre
mi forma física y el estrés ocasionado por mi responsabilidad
laboral, a todo esto hay que sumar el hecho de haber perdido varias
tallas de ropa e incorporado hábitos saludables en mi vida.
Pero sin lugar a dudas lo más importante, es
que gracias a mi entrenador personal soy capaz de practicar deporte
a diario, aprovechando todas sus ventajas y minimizando al máximo
los riesgos.
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