Siempre he pensado que si alguien quiere realmente hacer
ejercicio es cuestión de ponerse a ello con voluntad y esfuerzo y sin
necesidad de ayudas externas, pero la realidad, por lo menos en mi caso y creo
que en el de mucha gente, es que disponemos de poco tiempo y la voluntad nos
la va cercenando poco a poco el trabajo diario y los problemas cotidianos, de
forma que siempre encontramos una excusa para posponer el momento de empezar
a realizar cualquier tipo de ejercicio físico.
En mi caso, cuando por fin encontré el momento de empezar mi
preparación física, constaté que estaba bastante "oxidado" y enseguida
empezaron a aparecer "goteras" por todas partes y noté que mi cuerpo
se
resentía excesivamente ante las exigencias de un ejercicio probablemente
mal planificado o inadecuado a mi estado físico inicial, lo cual me llevó a
abandonar nuevamente la iniciativa de ponerme en forma y posponerla para más
adelante.
Cuando conocí a Roberto Estévez, le expliqué que mi objetivo
fundamental era la realización de ejercicios físicos que
me ayudasen a mantenerme en forma, ganar en agilidad y flexibilidad,
reducir algo de peso y en general encontrarme mejor. Después
de una previa valoración de mi estado físico inicial, empezamos
a trabajar de forma progresiva prestando una especial atención
a las pequeñas lesiones que inicialmente surgieron y orientando
los ejercicios a mis objetivos y con arreglo a mis capacidades.
Los resultados han sido espectaculares. Me encuentro mucho
mejor física y mentalmente, mucho menos pesado y acometo
actividades que antes me resultaban tediosas. Cuando practico
algún deporte mi rendimiento es mucho mejor y las lesiones
no son tan frecuentes.
Roberto me ha demostrado que, pese a su juventud, es un gran
profesional con muy buena formación para el trabajo que realiza, el cual
conoce perfectamente, además de un trato personal muy agradable.